ISIDRO FERRER EN EL MAD MMX


Sentado en medio del escenario, con tono pausado y sereno, aquella figura desvalida comenzó por desnudar su alma frente al auditorio. “No sé quién soy ni a lo que me dedico. Sé que no soy artista, ni ilustrador…”. Y así, poco a poco, el hombre que se creía tan pequeño en su normalidad y confesaba sus miedos y sus dudas, se fue engrandeciendo a medida que mostraba su fragilidad humana.

Desde el dibujo trazado durante el viaje en las páginas de su siempre presente diario, hasta la imagen oficial del Estado español en el propio terreno de las imágenes, nada le es ajeno a Isidro Ferrer. 

Ilustrador y diseñador por devoración, actúa con la realidad de manera parecida a la máquina de hacer versos que imaginó el machadiano Juan de Mairena: por un lado entra el mundo, por otro sale la poesía. Se puede pensar que allí dentro se alberga uno de los grandes estómagos del planeta.